miércoles, 1 de febrero de 2017

El afortunado vagabundo





Una pobre persona,
al frió raso del invierno,..
Duerme entre cartones,
a veces incluso ni eso,
ni si quiera unos calcetines.
Su día en la calle,
venciendo su cansancio,
levantando su mano.
Espera alentado,
que algún rico le suelte algo,
para poder ir al chino de alado.
Mi estomago no para de quejarse,
mientras algunas monedas caen,
en el vaso al que llamo riqueza.
Con mis ropas viejas,
deambulo por las calles,
en esta época,
no tengo ni para comprar una pernera vieja.
Un inesperado día aburrido,
mientras yo pedía en mi sitio,
un hombre me invito a un burrito,
para que comiera calentito.
Yo le espere mientras fue a comprarlo,
al ver mi sorpresa,
que regresaba con algo mas que comida,
una manta calentita,
para el día a día.
No creía lo que me estaba pasando,
solo podía llorar de emoción,
Al ver, 
que todavía queda gente humana,sencilla y dada a los demás.


Autor: David Navarro Alcaraz